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     Aproximación a la figura de          D. José Reyes Guillén,        artísta y docente.
 

D. Rafael Richart Bernabeu. Catedrático de Dibujo del IES Floridablanca. Doctor en Bellas Artes. Profesor de la Facultad de Bellas Artes de Murcia.
La dirección del Instituto Floridablanca ha organizado un homenaje a José Reyes Guillén, recientemente fallecido, que formó parte del claustro durante muchos años y también fué director del mismo. Recibí hace unos días el encargo de hablar en ese homenaje de Pepe Reyes, un reto que acepté aún sabiendo la responsabilidad que ello acarreaba por el gran respeto que yo le profesaba. Espero conseguir con estas palabras hacer una aproximación a la figura de este artista y docente que tanto significa para este centro, en la que familiares, amigos y compañeros le veamos reconocido y nos ayude a mantenerlo en el recuerdo.


Voy a articular la charla desde tres aspectos: En primer lugar el docente y la persona, después el artista. Pepe Reyes Nació el 21 de junio de 1922 en la calle de la Aurora de Murcia y después de sus estudios básicos comenzó su aprendizaje artístico con los pintores Pedro Sánchez Picazo y Luis Garay, posteriormente consiguió una beca para proseguir sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, recibiendo clases, entre otros, del pintor Vázquez Díaz. Al término de sus estudios, ejerció la docencia como profesor titular en el IES
Arzobispo Lozano de Jumilla y en 1960 obtuvo la Cátedra impartiendo las clases de dibujo en el Centro “Príncipe de Viana de Pamplona”, trabajando también en esa época en la escuela de
Artes y Oficios de esta ciudad. Posteriormente, en el año 1969 se traslada al Floridablanca donde ejerce su actividad docente hasta su jubilación en 1987.
Conocí a José Reyes en septiembre de 1980, fue mi primer compañero de trabajo y también mi primer Jefe de Departamento. Mi recuerdo no puede ser mejor, era un profesor muy preparado y ejercía su labor de Jefe de Departamento tal y como considero que debe entenderse, coordinando la labor de las enseñanzas bajo su responsabilidad y contribuyendo a la formación de los miembros de su departamento. Sus consejos para mejorar la acción docente de los compañeros eran constantes y desde luego influyó en mí enormemente contribuyendo en la consolidación de mi formación. Pepe Reyes, tal y como le gustaba que le llamasen, tenia grandes conocimientos de dibujo técnico, materia que le gustaba impartir y que le llevaron a editar unos excelentes apuntes de esta disciplina que han contribuido a formar a muchos alumnos y compañeros de profesión. Personalmente siempre he tenido cierta atracción por el
dibujo técnico pero reconozco que mi interés por esta disciplina aumentó especialmente en esa época. Dentro del dibujo técnico su interés se centraba especialmente en la perspectiva cónica, cuyos conocimientos los recogió en la edición de un libro, con una tirada pequeña, que realizó posteriormente a su jubilación.
Su compromiso con el Centro le llevó a aceptar, durante un curso, el cargo de Director el 29 de Junio de 1984, informando a final de este su decisión de pedir a las autoridades académicas que le relevasen de su cargo. Fue el profesor Cervera quien en un claustro manifestó representar la opinión del profesorado al solicitarle que siguiese como director y, tras una votación, de manera mayoritaria su mandato se prolongo durante tres años más y durante el mismo se produjo el mayor proyecto ilusionante que yo he visto en un centro educativo, “EL FLORI – TREN”. Proyecto que propuso al claustro de profesores después de pedir perdón por su osadía al tratarlo y que consistía en sacar el Centro a la calle haciendo viajar a los alumnos y profesores durante un tiempo en un tren adaptado y convertido en aulas y dormitorios. Él mismo calificó este proyecto como una locura por la que pidió disculpas. Recuerdo perfectamente el momento en que lo expuso al Claustro de profesores, cuando dijo “os voy a contar algo y quiero que sepáis que no me he vuelto loco”, aunque pueda parecer una locura, que, sin embargo, fue tomado seriamente por el claustro de profesores una vez que se superó el impacto y la sorpresa que produjo. El proyecto llegó a madurar hasta el punto de efectuar reuniones con Renfe y con los militares para establecer y solucionar problemas de intendencia, es decir comida, aspectos sanitarios y de infraestructuras, llegando incluso a visitar en ciertas partes del territorio nacional aquellos sitios donde podría pernoctar el tren y realizar estudios de viabilidad de la cuestión. Renfe aceptó la idea con entusiasmo, diseñándose una ruta por Castilla, Extremadura y Andalucía, necesitando el proyecto inicialmente seis millones de pesetas del año 1985. Se llegó a nombrar una comisión y se mantuvieron reuniones con El corte Inglés, Directores de los
institutos donde el tren pararía, con bancos y cajas de ahorros de Murcia e incluso de Sevilla, con la Cruz Roja y con el Consejero de Transportes Fuentes Zorita. Se inscribieron en el proyecto para viajar 1080 alumnos de diurno y 150 de nocturno, siendo necesario establecer una lista de espera ya que en los estudios realizados no podía sobrepasarse los 950 alumnos. Al final, este proyecto no pudo realizarse porque la mayoría de las subvenciones que se esperaban no llegaron, subiendo a dieciocho millones de pesetas el presupuesto inicial. RENFE aceptó que no disponía de infraestructura para que un tren de este calibre viajase durante tanto
tiempo por nuestro país, realizando una contraoferta de dos trenesde 10 vagones cada uno viajando simultáneamente por distintas zonas y juntándose en Madrid. Esto suponía un nuevo proyecto que fue rechazado por el profesorado, pero es curioso que a partir de este momento surgieron los trenes viajeros con un periodo de tiempo corto ofertados por Renfe a los Centros Educativos. Me hace pensar que algo de este proyecto soñado por Pepe Reyes quedó
para el futuro. El Floritren tuvo la virtud de unir al profesorado en un tiempo convulso al encontrarse los centros muy politizados en momentos iniciales de la democracia en nuestro país. Sin duda este fue un periodo glorioso de nuestro Centro. Por su importancia, y una vez jubilado en el curso 1987, los compañeros de departamento y la dirección del centro posterior a la suya instauró el premio Reyes Guillén a nivel provincial cuyo primer premiado fue Manuel Pérez, pintor actualmente reconocido en Murcia. Este premio estuvo vigente varios cursos hasta que el Ayuntamiento instauró los concursos Crea -Joven que por su cuantía económica y prestigio terminaran por engullir a nuestro premio y este desapareció. Toda esta trayectoria motivó que se dedicase un aula a su persona, aula que se encuentra en la planta baja de este Centro y que la mayoría de los alumnos de artes han utilizado. Voy a transcribir un comentario en la Web realizado por un alumno suyo después de una exposición y que nos indica la excelente relación que mantuvo con sus alumnos. Dice así:


Hola, Don José. Soy un alumno suyo del Floridablanca,
Teodoro Husillos. Le recuerdo con mucho cariño y tengo
sus clases en la memoria. Recuerdo en especial una
perspectiva con tres puntos de fuga de una habitación
que además tenía un espejo colgado en la pared donde
se reflejaba la otra parte de la habitación ! Me alegra
comprobar que sigue en activo y en buena forma. Un abrazo.


Bajo su dirección, en 1985, comenzó la Reforma Educativa y el Floridablanca fue uno de los Centros elegidos para su experimentación. Durante el proceso de implantación se solicitó a
los directores acudir a Madrid a una reunión y tuve el honor de viajar con él para entrevistarnos con Álvaro Marchesi y Alfredo Rubalcaba, entonces ministro de Educación. Recuerdo que aquella reunión tuvo lugar en el salón Goya de este Ministerio. Fueron muchas horas de tren y de conversación, que aunque por razones de trabajo, dieron para muchas otras conversaciones donde pude comprobar la jovialidad y tranquilidad de Pepe. Coincido con sus numerosos amigos que le han rodeado en que era un personaje amable, campechano y divertido. Era una persona que transmitía nada más verla bondad y que tenía grandes convicciones, especialmente humanas y religiosas. En la época a la que me refiero, los jefes de departamento elegían las materias que querían impartir. Pepe, aún gustándole muchísimo impartir dibujo técnico, lo compartía con los demás completando su horario con otras materias, lo que da una idea de su carácter y personalidad.
A continuación voy a relatar una anécdota que puede ilustrarnos sobre su persona:
Pepe se reunía con un grupo de amigos los sábados para hablar y tomarse unos vinos. Uno de los lugares que frecuentaban era el mesón del jamón situado en el centro de la ciudad y realizó una pintura de cuatro metros que inmortalizaba una de estas reuniones. Entre los pintados se encontraban varios exprofesores del instituto Floridablanca que formaban el grupo, junto a otros. En el cuadro quedaba una zona a la derecha donde pintó a la muerte con una guadaña y coincidió con la muerte de un familiar y componente de la peña lo que provocó malestar entre los retratados, entonces Pepe tapó las caras de los componentes de la peña con una máscara para cada uno salvo su retrato y el del cantinero. Cuestión que también fue polémica, después del tiempo que cada uno de los integrantes del cuadro tuvieron que posar para ser pintados.
Pepe era una persona conciliadora, una anécdota que puede ilustrarnos esta afirmación, es el trasiego de comentarios que hubo en este centro respecto a las TRIFULCAS SOBRE LAS VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS ORDENADORES que aparecían todas las mañanas en la reja de una nueva habitación, hoy despacho del secretario, y que se destinó al inicio de la informática en el centro. Había tres grupos claros, los que estaban a favor, los que estaban en contra y Pepe. Para no extenderme mucho en esta cuestión me centraré en tres de las notas aparecidas. La primera firmada por el profesor Luciano Aniorte que decía:
Dios nos asista, y proteja
El sin par Santo Pacómio,
Pues lo que hay tras esta reja
Sin duda, es ya un manicomio.
Un anónimo contestó:
¿Quién es más loco de atar,
El que asimilar procura
La nueva tecnología
O el que se sienta y murmura
Cometiendo la locura
De negarse a estar al día?
Tras estos comentarios, Pepe escribió:
Sin entrar en la polémica
Del valor de la electrónica
Y el tesoro de la técnica
Que el japón y norteamérica
Nos exportan con la técnica
Asiento mi estilográfica
Alzo mi voz antibélica,
Y al vate de firma anónima
Y al prior de firma auténtica
Les suplico: para estética
Y deleite de la nómina,
Que sigáis vuestra polémica……
El asunto continuó y recogí para su publicación, artesanal o casera, todos los escritos vertidos en esa reja que terminaron con su escritura en panocho.

Una vez relatados algunos aspectos breves de su formación y carácter vamos a centrarnos en su faceta de artista. Comenzó a pintar a los trece años y, al igual que otros muchos artistas, Pepe compartió la pintura con la docencia, aunque nunca abandonó la actividad artística compaginando dedicación en ambas actividades. Recuerdo que en una entrevista que le realizaron en la radio regional, él se declaró primero artista y luego profesor, pidiendo disculpas a los alumnos que pudieran escucharle a los que en esa entrevista dijo que, a pesar de ello, cuando ejercía esta profesión lo hacia con total entrega y profesionalidad, lo que yo como
compañero suyo doy total fe. La pintura de Reyes Guillén ha sido fundamentalmente figurativa, y dentro de esta con una tendencia realista, utilizando habitualmente los procedimientos de la acuarela, la plumilla y especialmente el óleo. Durante una época, hizo una aproximación o concesión a ciertas corrientes de modernidad o de actualidad en su obra y realizó algunas pinturas, que aunque figurativas, se alejaban de una representación icónica, pero Pepe Reyes era un pintor autentico que me confesó un día delante de una de sus obras, su incomodidad con estos planteamientos y en su última exposición lo constataba diciendo: «Me eduqué en el estilo clásico y es lo que me gusta hacer». Y de forma respetuosa afirmaba que le parecía bien la pintura moderna, «pero no va conmigo». Para él, su criterio artístico no había cambiado, pese a los años dedicados a la enseñanza y a la pintura. Gustaba pintar lo cotidiano, lo cercano, él se consideraba un pintor intimista. Las temáticas habituales de sus obras han sido los
paisajes, bodegones, desnudos y retratos de los que en este centro tenemos una muy buena colección, ya que ha pintado a todos los directores del Floridablanca hasta que en un determinado curso se decidió no continuar con la colección. Pepe Reyes no ha mostrado mucho sus obras. Aún así, casi todos los años ha realizado alguna exposición colectiva o individual
teniendo innumerables obras repartidas por la geografía murciana. Pinturas suyas se encuentran en el Museo Provincial de Bellas Artes, en la Real Sociedad Económica de Amigos del País y en la serie de Decanos de la Facultad de Medicina que efectuó para la Universidad de Murcia. Es muy conocido un dibujo de la Torre de la Catedral que puede verse en la primera planta del Museo de la Ciudad de Murcia. También ha participado varias veces en las sucesivas exposiciones regionales en Cieza y Murcia, obteniendo el segundo premio en el
Salón Nacional de Pintura de la CAM en 1988 y el primero en la Bienal Hispanoamericana en 1951. En la Web ha dejado algunas reflexiones sobre su pensamiento artístico que paso a exponer para que podamos tener un mejor conocimiento del artista: Nos dice: No es nunca la obra del arte hija del azar. Aunque en las más geniales creaciones de los grandes artistas de todas las épocas nos asombre la simplicidad, la desenvoltura, la aparente rapidez y despreocupación de su factura, podemos estar seguros de que nada de todo aquello que nos subyuga, desde la magnitud de la composición hasta el más leve detalle, es obra del azar. Todo está estudiado, elaborado concienzudamente. Se ha soñado, se ha meditado, se ha trabajado y se ha sufrido mucho. Y como fruto esplendoroso ha surgido la obra de arte, milagro de los hombres. No: en el logro de la obra de arte no interviene la casualidad. No me
refiero solamente a la obra que podemos llamar “terminada”, sino
también a esas otras simples, espontáneas, nerviosas, que llamamos “apuntes”. Continua diciendo: Sabido es que el apunte tiene que ser forzosamente de ejecución rápida, ya que en la mayor parte de los casos se dispone de muy poco tiempo para captar aquello que está allí y se nos va. Y se pone a prueba no solamente lo que se puede llamar “destreza de mano”, “estar en dedos”, sino sobre todo la “concepción”, la obra de arte surge en el apunte cuando el artista, embebido en lo que ve, olvidado de todo, concibe mediante la percepción, y simultáneamente su mano ejecuta. Sí, milagrosamente, porque de otra forma no puede ser, el artista ha concebido vida, movimiento, gracia, humanidad, aunque su mano sea torpe, le ayudará un ángel, y en el apunte habrá ARTE. Si no se produce el milagro y el artista no concibe con fortuna, por diestra que sea su mano, carecerá de la ayuda del ángel, y en el apunte no habrá ARTE. Un buen apunte es como una manifestación divina, es como el estornudo de un dios y
os aseguro que todas me han hecho sufrir. Su cariño por el dibujo técnico le hizo indagar en la perspectiva esférica o curvilínea, representando las escenas proyectadas sobre una superficie curva distorsionando la visión vertical y horizontal representada en la perspectiva convencional. En esta, las líneas rectas son representadas inclinadas hacia el punto de fuga. Podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué ocurre si vemos un edificio a mitad de la altura y miramos
hacia arriba?. En este caso observamos como las líneas verticales del edificio fugan hacia un punto superior. ¿Y si miramos esas mismas líneas hacia abajo?. Entonces fugarían
hacia un punto inferior. Luego para que esto pueda ocurrir las líneas han de curvarse, siendo este el principio que fundamenta y justifica este tipo de representación. Otra faceta que le hacia distinto en esta fase creadora fue el DISTORSIONISMO, término acuñado por su compañero y amigo “Pepe Molina” . En estas pinturas representaba dos o más escenas o espacios dentro de la misma obra que a pesar de ser pintadas al mismo tiempo representan tiempos distintos.
Esta serie de pinturas las comenzó representando escaparates que reflejaban lo que ocurre detrás del pintor, sin duda una evolución de las pinturas realizadas por Van Eyck en los desposorios de Amalfini o por Velazquez con el espejo en las Meninas, que fue utilizado
para dar a conocer ingeniosamente la zona donde se encontraba el artista, aunque en el caso que nos ocupa, Pepe Reyes se permite la licencia de no reproducir lo que se vería a través del cristal reflejado y sí inventar aquello que su imaginación le permitía. Pepe Reyes no solo ha pintado retratos, paisajes y bodegones sino que también ha realizado pinturas con composiciones más complejas en las que intervienen más de una figura que se encuentran en entornos paisajísticos exteriores o interiores. Su amor por la geometría ha influido en estas composiciones organizando las formas sobre trazados geométricos en equis o en triángulo entre otros muchos modos de organizar las formas del cuadro en el soporte. En la pintura Romeo y Julieta podemos observar esta composición, así como en Abuelita y José. También es importante los muchos autorretratos que realizó a lo largo de su vida, el procedimiento utilizado en ellos principalmente ha sido el óleo pero también en plumilla y tinta china y mediante
dibujo en blanco y negro con lápiz carbón. En el año 2011 realiza en Murcia una de las pocas exposiciones que esta ciudad ha visto de sus obras, fue en la Sala de Exposiciones Nicolás Almansa del Museo de la Universidad de Murcia, en una exposición antológica de su obra titulada “Solo pintura” a los noventa años de edad. Según el periodista José Hernández la exposición constaba de un total de 35 cuadros de la última década, además de varios volúmenes de dibujos. En la entrevista da muestras de la sinceridad de su obra «Me gusta
llamarle al pan pan, y al vino vino», indica Reyes Guillén, cuyo estilo figurativo está muy centrado en plasmar la realidad de forma fiel pero sin renunciar a la expresividad del óleo. «Me eduqué en el estilo clásico, es lo que me gusta hacer. La pintura moderna está muy bien, pero no va conmigo», ratificó en la entrevista, avalando lo que me comunicó a mi en privado. El escritor Ramón Jiménez Madrid mostraba su estupor porque se tratase de un pintor que había pasado gran parte de su vida entre lienzos captando la naturaleza, capturando el paisaje o retratando muchachas desnudas, pero que apenas era conocido en su tierra. Y llevaba razón, porque a José Reyes Guillén poco caso se le ha hecho y poco tiempo se le ha dedicado en salas públicas, pero también privadas. Más que nada, habría que buscar las causas en
que siempre fue -creo que también le asignó el apelativo Jiménez Madrid- un 'artista silencioso' quizá por no frecuentar determinados círculos Culturales de la ciudad y por haber compaginado la educación con el pincel pudiendo encontrar aquí parte de la explicación. Hay pintores a los que no se les ha hecho el reconocimiento que en justicia merecen y Reyes Guillén pertenece a esta generación que ha convivido con los llamados grandes maestros murcianos de los años treinta y cuarenta. Era un artista exigente que al igual que muchos otros sufría cuando no conseguía el resultado que el esperaba en la obra. Para concluir podemos decir que era un pintor tranquilo como su persona, auténtico, humilde pero brillante y sin alardeos, refugiado en su trabajo y sin esperar elogios, es el pintor de lo íntimo. Estas frases se encuentran en la obra publicada por Fulgencio Saura Mira en la página 69 dedicada a Pepe Reyes y que se titula
“Pintores Murcianos Silenciados” aspectos costumbristas de su obra. Este charla ha pretendido acercar la figura de Reyes Guillén a los estudiantes actuales cuya aula utilizáis cotidianamente y a aquellos otros que no habéis tenido la fortuna de haberlo conocido, podemos decir que Pepe ha sido el padre del Departamento de Artes Plásticas de este Centro.
Quisiera terminar con una frase que dijo en 1982 que me impactó
“Amo tanto a la pintura que mi propio ser está desparramado en ella, y ella forma parte de mi propio ser. Me pertenece” Esperando haber conseguido, al menos, una aproximación a su figura para que deje de ser para vosotros un artista silencioso, muchas gracias por vuestra atención.

Rafael Richart Bernabeu.

 

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